Preparar el prefermento
- Mezcla en seco 400 g de harina con 0,8 g de levadura.
- Añade 400 g de agua y remueve hasta formar una pasta grumosa, sin harina seca.
- Tapa. Deja 1 h a temperatura ambiente.
- Lleva a la nevera (7 °C) durante unas 20 h.
Receta de masa de pizza napolitana hecha a mano en tres días, calibrada con la primera horneada. Ajusta los parámetros; cantidades, cronograma e instrucciones se recalculan. La masa manda más que el reloj.
Cantidades totales y cómo se reparten entre prefermento y masa final.
| Ingrediente | % | Total | PrefermentoPref. | Masa finalFinal |
|---|---|---|---|---|
| Harina Caputo Pizzeria 00 | 100 | 800 g | 400 g | 400 g |
| Agua filtrada | 64 | 512 g | 400 g | 112 g |
| Levadura seca de panadería | 0,1 | 0,8 g | 0,8 g | — |
| Sal | 2,88 | 23 g | — | 23 g |
| Aceite de oliva virgen extra | 1,5 | 12 g | — | 12 g |
| Masa | 1348 g | 801 g | — |
Indica cuándo quieres hornear. El plan se calcula hacia atrás; toma los horarios como referencia.
Marca cada paso al terminarlo. Las etiquetas indican el origen: receta base, adaptación al proceso casero o lección de la 1.ª horneada.
Cronómetro de mesa y diagnóstico por el resultado. La primera pizza de cada sesión calibra el horno.
Franja naranja: 25–30 s, comprueba si ya se puede girar 180°. Franja verde: 70–120 s, punto esperado en este horno.
El cuello de botella ahora no es la masa. Es la calibración térmica y la técnica de estirado y montaje.
Qué es este sitio y de dónde viene la pizza que enseña a hacer.
NapoliProtocol es el registro de un proceso real: la búsqueda de una auténtica pizza napolitana hecha en casa, sin horno de leña. Cada número de la receta, cada paso y cada regla salió de horneadas probadas, anotadas y corregidas.
En lugar de una receta fija, la página funciona como una herramienta. Indicas la harina o el número de pizzas, la temperatura de la nevera y la hora en que quieres hornear, y recalcula cantidades, cronograma e instrucciones. Las etiquetas de cada paso muestran qué viene de la receta base, qué se adaptó y qué se aprendió a base de errores.
Creado por Jhonathan Sousa. Es un proyecto independiente, sin patrocinio: las marcas citadas (harina, tomate, horno) son simplemente las usadas en las pruebas.
La pizza napolitana nació en las calles de Nápoles, entre los siglos XVIII y XIX, como comida popular, barata y lista en pocos minutos. Cuenta la tradición que en 1889 el pizzero Raffaele Esposito homenajeó a la reina Margarita con una pizza con los colores de Italia: tomate, mozzarella y albahaca. Así nació la Margherita.
Lo que define a la napolitana es la masa: solo harina de trigo, agua, sal y levadura, estirada a mano y sin rodillo. Horneada entre 60 y 90 segundos en un horno muy caliente, de unos 430–480 °C, queda suave y elástica en el centro, con el cornicione alto, aireado y salpicado de pequeñas manchas oscuras.
En 2010 la Unión Europea la registró como Especialidad Tradicional Garantizada (ETG), y en 2017 la UNESCO declaró el arte del pizzero napolitano Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. En casa, el horno rara vez alcanza esas temperaturas, y acortar esa distancia es justamente lo que busca este protocolo.